Sonambulismo sexual: Qué es y cómo afecta a tu descanso
Mar 25, 2020

El sonambulismo sexual es un trastorno del sueño hasta ahora poco conocido que se ha ido poniendo de manifiesto con más frecuencia (conforme la cultura sexual y sanitaria ha ido haciendo que las personas acudan cada vez más a la consulta del médico) ante situaciones que les afectan en su vida sexual y de pareja.
Como casi todos los trastornos del sueño, se relaciona con una baja calidad del sueño o insuficientes horas de descanso, por lo que una de las primeras recomendaciones en estos casos es procurarse colchones saludables, así como un ambiente propicio para el descanso nocturno.
Qué es el sonambulismo sexual o sexsomnia
La sexsomnia o sonambulismo sexual es un trastorno del sueño, poco frecuente, que hace que una persona pueda tener relaciones sexuales durante la fase del sueño profundo no REM, de forma involuntaria. Una persona que está dormida puede sentir deseo e incluso orgasmos involuntarios. Los conflictos se generan cuando intenta tener relaciones sexuales con la persona con la que comparte cama. El paciente, al despertar, no recordará nada de lo ocurrido.
Por qué se produce la sexsomnia
Los estudios indican una fuerte relación entre el sonambulismo sexual y la baja calidad del sueño, es decir, dormir mal y dormir poco. Se asocia a ansiedad, estrés y consumo de alcohol y drogas. Puede producirse como efecto secundario a determinados fármacos o asociarse a otros trastornos del sueño, como la apnea.
Existe también una alta correlación con la exposición prolongada a las pantallas, como las de los teléfonos móviles, tabletas y ordenadores.
Cómo influye el sonambulismo sexual en nuestro descanso
Este tipo de alteración de la conducta del sueño va a provocar una serie de efectos en nuestro organismo e incluso en nuestras relaciones de pareja. A corto plazo el paciente se sentirá terriblemente desconcertado, ya que no recordará lo ocurrido. Esto puede generar malentendidos de pareja, miedo a volver a quedarse dormido por lo que pueda suceder, frustración y cansancio. Y a largo plazo esta situación puede llevar al insomnio por sensaciones de vergüenza y culpa, que podrían conducir a estados depresivos, por lo que debe diagnosticarse lo antes posible.

