
¿Cuántas noches te has despertado entre las 3 y las 5 de la madrugada pero no has podido volver a dormir (o te ha costado mucho rato)? Seguramente más de las que hubieras elegido. Como si fuera un bucle contradictorio, cuanto más deseamos retomar el sueño, más nos agobiamos, incrementa nuestro nivel de estrés y somos incapaces de dormir.
4 consejos que ayudarán a nuestro cerebro a equilibrar la relación entre el estrés y el sueño
Cualquier psicólogo te diría que el estrés no es algo negativo por sí mismo. Como cualquier elemento que influye en nuestras vidas, tiene sus partes buenas y un lado más negativo. Este último punto quizás es el más conocido de todos. Físicamente, solemos sentir una opresión en todo el cuerpo que puede llegar a producir mareos y hasta dolor de cabeza. Pero, sobre todo, nos hace perder capacidad racional y emocional.

1. Un poco de deporte y ejercicio cada día
Ir en bicicleta, salir a correr, nadar, ir al gimnasio, echar un partido de fútbol o baloncesto con los amigos, hacer ejercicios de yoga, jugar al tenis… Hoy en día, existen cientos de deportes y formas de hacer ejercicio. Tan solo tienes que escoger el que mejor se adapte a tu forma física, tu gusto y tu entorno. A partir de ahí, notarás como tu tensión se va liberando conforme más deporte hagas. Recomendamos que, ya que el ejercicio aumenta la temperatura corporal temporalmente, no hagas esfuerzo físico por lo menos tres horas antes de irte a dormir. De lo contrario, llegarás a la cama demasiado excitado y te costará conciliar el sueño.
2. No realices actividades muy activas y excitantes antes de irte a dormir
Igual que hemos recomendado no practicar deporte unas tres horas antes de irte a dormir, tampoco es positivo que en la hora previa a acostarte estés trabajando con el ordenador, chequeando las redes sociales y, en general, tirando de dispositivos electrónicos. Lo ideal es estar en un ambiente relajado, con poca iluminación, tomando un baño o leyendo un libro.
3. Practica ejercicios de relajación minutos antes de irte a dormir
Es recomendable mantener una rutina de relajación como respirar profundamente o practicar la relajación muscular progresiva. Cualquiera de las técnicas de descomprensión que puedas desempañar te ayudarán a reducir tus niveles de estrés, la frecuencia cardiaca y la presión arterial.
4. Aleja de tu mente los malos pensamientos
Para evitar que las preocupaciones del día a día te acompañen a la cama, intentar poner tu cerebro en una especie de “modo apagado” antes de irte a dormir. Para ello, recomendamos técnicas como la meditación, ejercicios de respiración o incluso trucos como anotar tus mayores preocupaciones horas antes de acostarte.
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Equipo Maxcolchon
En Maxcolchon llevamos más de dos décadas dedicándonos a mejorar la calidad del descanso de miles de personas. Nuestro equipo está formado por especialistas en sueño, ergonomía y producto, que trabajan día a día para ofrecer información veraz, práctica y basada en la experiencia real de quienes conocen el descanso por dentro y por fuera.

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